Juan de Arellano

Juan de Arellano

1614–1676 · España · Barroco


La historia

El primer encargo que puede asociarse al nombre de Juan de Arellano no es un cuadro. En 1636, con poco más de veinte años, le pagaron por decorar un carruaje. Se había formado con el pintor madrileño Juan de Solís y llevaba años haciendo trabajo decorativo modesto de ese tipo. Según Antonio Palomino, el pintor y biógrafo que escribió sobre él unos 50 años después de su muerte, Arellano llegó a los 36 sin haber mostrado aptitud para gran cosa y entonces se pasó a las flores, con la cuenta hecha de que los floreros se pagaban mejor que las figuras y costaban menos trabajo.

La cuenta salió. Desde hacia 1650 tuvo tienda y obrador en la Calle Mayor, frente a las gradas del convento de San Felipe el Real, donde Madrid se juntaba a cambiar noticias, y desde allí vendía pinturas de flores con ayuda de oficiales. Trabajaban para él sus hijos y también su yerno Bartolomé Pérez, que según Palomino pintaba las figurillas de sus guirnaldas. Con ese reparto del trabajo se explica de ordinario lo desigual de la factura de los cuadros firmados con su nombre.

Sus ramos parecen mirados del natural, y se dice que los montaba en el taller con flores de verdad. Los botánicos que han repasado los lienzos encuentran algo raro. Un mismo cuadro reúne flores que abren en meses distintos y no pudieron estar juntas en un jarrón, lo que sugiere que trabajaba con un repertorio de estudios dibujados y tomaba de él lo que quería.

¿Estás delante del cuadro? Apunta con la cámara. Descarga la app.

Obras

1 obra