
Marius Bauer
1867–1932 · Reino de los Países Bajos · Orientalismo
La historia
En 1888 un marchante de arte de Ámsterdam le pagó a un pintor de 21 años un viaje a Constantinopla, y Marius Bauer volvió sabiendo lo que iba a dibujar el resto de su vida. La casa era Van Wisselingh, y el viaje convirtió a un estudiante inquieto que había dejado la academia de La Haya sin titularse en uno de los artistas neerlandeses de Oriente más conocidos.
Bauer trabajó sobre todo con la punta del aguafuerte. Sus estampas de bazares abarrotados, procesiones y patios de mezquitas, mordidas en el cobre con sombras hondas que a muchos les recordaban a Rembrandt, le valieron un gran premio en la Exposición Universal de París de 1900. Viajó una y otra vez, a Egipto y Palestina, a Marruecos y Argelia, a Ceilán y a las Indias Orientales Neerlandesas, y dos veces a la India, primero en 1897 y 1898 y de nuevo en 1924 y 1925. Mucho de lo que pintó después lo terminó en casa, a partir de apuntes y de fotografías compradas por el camino.
En 1902 se casó con Jo Stumpff, también pintora y una de las artistas de Ámsterdam conocidas como las Joffers. Murió en Ámsterdam en julio de 1932, a los 65 años, y una calle del barrio de Overtoomse Veld lleva su nombre.
