
Maestro del Gabinete de Amsterdam
Sacro Imperio Romano Germánico · Renacimiento alemán
La historia
En el castillo de Wolfegg, en el sur de Alemania, los condes y luego príncipes de Waldburg-Wolfegg conservan desde el siglo XVII un manuscrito conocido como el Hausbuch, el Libro de la Casa. Sus páginas, hechas hacia 1480, mezclan saberes prácticos con imágenes. Hay dibujos de minería y fundición, máquinas de guerra y campamentos militares, un torneo y los hijos de los planetas, gente que vive su vida bajo el astro que la gobierna, entre ellos enamorados, bañistas, cazadores y delincuentes. Los mejores de esos dibujos dieron nombre a un artista anónimo, el Maestro del Libro de la Casa, que trabajó en la región del Rin Medio, en torno a Maguncia, aproximadamente entre 1470 y 1500.
Es igual de conocido por sus grabados, y aquí la pista lleva a Ámsterdam. De las 91 estampas que se le conocen, 82 están en el gabinete de grabados del Rijksmuseum, y por eso la bibliografía antigua lo llama Maestro del Gabinete de Amsterdam. Rayaba sus diseños directamente sobre planchas de metal blando con una aguja, la técnica llamada punta seca, de modo que cada plancha daba solo unas pocas buenas impresiones, de línea suave y aterciopelada. Muchas de sus estampas se conservan en un único ejemplar.
También pintó. Los amantes de Gotha, de hacia 1480-1485, es uno de los primeros grandes retratos dobles del arte alemán y se le atribuye. Muestra al conde Felipe de Hanau-Münzenberg con Margarete Weißkirchner, una plebeya con la que no podía casarse y que vivió a su lado como compañera durante más de 20 años.
