
Max Liebermann
1847–1935 · Alemania · Impresionismo
La historia
La noche del 30 de enero de 1933, columnas de partidarios nazis desfilaron con antorchas por la Puerta de Brandeburgo, en Berlín. Max Liebermann lo observaba desde las ventanas de su casa, que se alzaba justo al lado de la puerta, en la Pariser Platz. Tenía 85 años, era judío y desde hacía tiempo el pintor más laureado de Alemania, y su reacción se convirtió en una leyenda berlinesa de repugnancia. Dijo que no podía comer tanto como querría vomitar.
Para entonces Liebermann llevaba una generación al frente de la pintura alemana. Trajo a Berlín un impresionismo de sabor francés y pintó cervecerías al aire libre, orfanatos holandeses y trabajadores en sus oficios, y desde 1920 presidía la Academia Prusiana de las Artes, la institución artística de mayor rango del país. En la primavera de 1933 la Academia acordó dejar de exponer obra de artistas judíos, y él dimitió antes de que lo echaran.
Sus cuadros fueron retirados de los museos alemanes. Pasó sus últimos años retraído, a menudo en su villa de verano a orillas del lago Wannsee, a las afueras de Berlín, pintando una y otra vez los parterres de su jardín, un tema que nada pedía al mundo más allá de la verja. Murió en Berlín en febrero de 1935, y tan pocos se atrevieron a acudir al funeral que apenas asistió más que su familia.
Obras
11 obras
Tiempo libre en el orfanato de ÁmsterdamMax Liebermann, 1881
El jardín del orfanato de ÁmsterdamMax Liebermann, 1894
Jesús de doce años en el TemploMax Liebermann, 1879
Mujeres desplumando gansosMax Liebermann, 1870
El blanqueo de lienzosMax Liebermann, 1882
EvaMax Liebermann, 1883
Retrato del pintor Lovis CorinthMax Liebermann, 1899
Sansón y DalilaMax Liebermann, 1902
Villa en HilversumMax Liebermann, 1901
Autorretrato, de pie en figura de tres cuartos, con ambas manos en los bolsillos del pantalónMax Liebermann, 1915
Dos jinetes en la playaMax Liebermann, 1901