
Michelino Molinari da Besozzo
Ducado de Milán · Escuela lombarda, Trecento, Gótico internacional
La historia
Bajo el manto de la Virgen, en una pequeña tabla de la Pinacoteca Nazionale de Siena, corre una breve línea en latín, Michelinus fecit, Michelino lo hizo. Es la única pintura que se sabe que firmó. El Niño, sentado en las rodillas de su madre, ofrece un anillo a santa Catalina de Alejandría, mientras san Juan Bautista y san Antonio Abad, con su cerdo a los pies, contemplan la escena. Data de hacia 1420.
Michelino procedía de Besozzo, cerca del lago Mayor, y su mundo fue la corte de los Visconti, señores de Milán. Está documentado desde 1388 como pintor en Pavía, y en 1403 iluminó el elogio fúnebre del duque Giangaleazzo Visconti. Sus contemporáneos lo colmaron de elogios. El humanista Uberto Decembrio lo llamó el pintor más distinguido de su tiempo, y en 1410 trabajaba en Venecia, donde su estilo suave y decorativo dejó huella en los pintores locales.
Permaneció fiel al gótico internacional, el elegante estilo cortesano de hacia 1400, mientras Florencia se volcaba en la perspectiva renacentista. Se han conservado tan pocas obras suyas que su nombre se desvaneció tras su muerte. Los últimos documentos lo mencionan hacia 1450.
