
Michiel van Musscher
1645–1705 · República de las Provincias Unidas · Barroco
La historia
En 1687, Michiel van Musscher retrató a Thomas Hees, un diplomático neerlandés que había representado a los Estados Generales, la asamblea que gobernaba la República, en Argel, Túnez y Trípoli, donde negoció el rescate de marineros neerlandeses esclavizados. Hees está sentado a una mesa con calzones turcos y una larga pipa, sus dos sobrinos le traen una carta y un tarro de tabaco, y detrás de él está Thomas, el criado africano que Hees había comprado, descalzo y con una argolla de hierro al cuello. El cuadro está en el Rijksmuseum.
Los retratos de ricos amsterdameses en estancias lujosamente amuebladas, con alfombras, mapas y libros, eran la especialidad de Van Musscher. Nació en Róterdam en 1645 y estudió brevemente con varios maestros, entre ellos Gabriel Metsu, pintor de elegantes interiores de Ámsterdam, y Adriaen van Ostade, conocido por sus escenas de taberna y de campesinos. El biógrafo Arnold Houbraken, que escribió las vidas de los pintores neerlandeses, se asombraba de lo mucho que había logrado con tan poca formación reglada.
En Ámsterdam, el rico mecenas Jonas Witsen le ayudó a abrirse paso como retratista, y pintó a burgomaestres y eruditos de la ciudad, entre ellos al matemático Johannes Hudde, burgomaestre de Ámsterdam, en 1686. Van Musscher murió en Ámsterdam en junio de 1705 y fue enterrado en la Nieuwe Kerk, la iglesia de la plaza Dam.
