
Paul Cézanne
1839–1906 · Francia · Postimpresionismo
La historia
Hacia 1880 Cézanne se apartó de París, donde había expuesto con los impresionistas, y volvió a Aix-en-Provence, la ciudad del sur de Francia en la que había nacido. Allí, casi en soledad, se propuso algo distinto de captar la luz de un instante: quería darle a la pintura la solidez de las cosas construidas y hacer del impresionismo, según sus palabras, «algo sólido y duradero como el arte de los museos».
Un motivo lo obsesionó por encima de los demás. Desde las colinas de Aix se ve la montaña Sainte-Victoire, una mole de caliza clara que domina el valle, y Cézanne la pintó una y otra vez, en óleos y acuarelas, cerca de 80 veces a lo largo de sus últimos años. Cada versión descompone la ladera en planos de color, sin líneas que la encierren, buscando la estructura que se esconde bajo la apariencia.
Murió en 1906, todavía discutido y con pocos compradores. Un año después, el marchante parisino Ambroise Vollard, que le había organizado su primera gran exposición en 1895, pagó 5.000 francos por una de aquellas montañas salidas del taller. Los pintores jóvenes que entonces empezaban, Matisse y Picasso entre ellos, ya lo estudiaban como punto de partida.
Obras
110 obras
El golfo de Marsella visto desde L'EstaquePaul Cézanne, 1885
El estanque en Jas de BouffanPaul Cézanne, 1876
El camino a PontoisePaul Cézanne, 1875
La tentación de san AntonioPaul Cézanne, 1877
Los ladrones y el burroPaul Cézanne, 1870
El árbol en la curvaPaul Cézanne, 1881
Tres bañistasPaul Cézanne, 1874
Joven italiana en una mesaPaul Cézanne, 1897
Paisaje cerca de MelunPaul Cézanne, 1879
Bodegón con jarra de aguaPaul Cézanne, 1892