
Raffaello Sorbi
1844–1931 · Reino de Italia · Arte académico, Pintura de género, estilo neopompeyano
La historia
En 1863 Vittorio Emanuele II, rey desde hacía dos años de un país recién ensamblado, encargó un lienzo grande a un florentino de 19 años, y Raffaello Sorbi renunció a una plaza de estudios en Roma para pintarlo. El asunto era la Florencia medieval: Piccarda Donati sacada a rastras de su convento por orden de su hermano Corso, una historia que a la mayoría le llega a través de Dante. Sorbi lo firmó y fechó en 1866, a los 22 años.
Para esa clase de pintura lo había formado Antonio Ciseri, el pintor de historia más exigente de la ciudad, y a los 18 ya había obtenido un premio en la Trienal florentina con una escena de esa misma familia medieval. Luego el mercado de la historia a ese tamaño se adelgazó. Desde los años setenta Sorbi trabajó en pequeño y sobre todo para el marchante parisino Goupil, que lo pasaba a compradores ingleses. Figuras con sedas del siglo XVIII, juegos en un jardín, alguna escena de la antigua Roma al gusto pompeyano.
Siguió así seis décadas, enseñando y exponiendo en Florencia, y allí murió en 1931, a los 87 años. El cuadro que encargó el rey quedó como propiedad de la corona y hoy cuelga en los Apartamentos Reales del Pitti.
