
Ninfa sorprendida en el baño por un sátiro
Ficha
La historia
En la subasta de Bruselas de 1888 en la que el Rijksmuseum compró esta tabla, figuraba como obra de un tal Michel van Woreven, un pintor del que no hay rastro alguno. Alguien había leído mal la pequeña firma de la esquina inferior derecha, Mo. v. W f, que corresponde a Moyses van Wtenbrouck, activo en La Haya en la década de 1630.
También el tema ha cambiado de nombre. Los catálogos antiguos lo llamaban Pan y Siringa, por el relato de Ovidio en el que la ninfa escapa del dios Pan convirtiéndose en cañas. En esta escena, sin embargo, nadie huye. La ninfa está tendida junto a un estanque del bosque y un sátiro, mitad hombre y mitad cabra, la descubre, y así es como la describe hoy el museo. Troncos retorcidos y una luz cálida y apagada envuelven a la pareja, el mismo paisaje arcádico que Wtenbrouck pintó una y otra vez en aquellos años.