
Govert Flinck · PD
Una muchacha como Flora
Ficha
La historia
Hacia 1640 estaba de moda en Ámsterdam retratar a una joven como Flora, la diosa romana de las flores y la primavera, coronada y con un ramo en la mano. Rembrandt lo había hecho pocos años antes con su propia esposa. Govert Flinck conocía bien el tema: se había formado en el taller de Rembrandt y figuraba entre sus mejores discípulos. Cuando pintó esta tela, sin embargo, empezaba a salir de la sombra del maestro y cambiaba sus densas penumbras y su factura áspera por algo más terso y elegante, la manera pulida que pronto lo convertiría en uno de los retratistas de moda de la ciudad. Las flores y el paisaje suave del fondo pertenecen a ese toque más ligero. Hoy se conserva en el Museo de Bellas Artes de Nantes.




