Una cortesana dormida
Ficha
La historia
En 1669 el joven Cosimo de Médici, heredero del gran ducado de Toscana, viajó por la República holandesa y buscó a los pintores cuya obra le habían elogiado, y van Mieris figuraba muy arriba en su lista. Este panel es de ese mismo año. Una mujer se ha quedado dormida, un vaso cerca, y la escena flota entre un momento doméstico y algo más malicioso, que es como a los holandeses les gustaba leer sus cuadros de género. Cosimo se llevó obras como esta a Florencia, y por eso hoy cuelga tanto van Mieris en Italia y no en Holanda. La copa de vino junto a ella está pintada con el mismo cuidado que su rostro.




