Una tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte

Georges Seurat · PD

Una tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte


Ficha

Año
1884
Técnica
óleo sobre lienzo
Tipo
pintura
Dimensiones
207,5 × 308,1 cm

La historia

En la primavera de 1884, Seurat, con apenas 24 años, empezó una tela enorme sobre un tema de lo más corriente. Los parisinos pasando la tarde del domingo en la Grande Jatte, una isla en el Sena a las afueras de la ciudad, adonde la gente iba a pasear, remar o tumbarse en la hierba. Tardó dos años en terminarla. En vez de mezclar los colores en la paleta, los aplicó en miles de puntitos separados, colocando el azul junto al naranja para que el ojo, a distancia, los fundiera solo. Llamó a ese método divisionismo, y se apoyaba en las teorías científicas de la época sobre cómo percibimos el color. El resultado es un domingo extrañamente inmóvil. Las figuras, tiesas y de perfil, parecen recortadas y detenidas, como en un friso antiguo, en medio de una escena de puro ocio moderno. Hay una señora con sombrilla, un hombre tumbado, niños, un perro y hasta un monito con correa en primer plano. Seurat la mostró en 1886, en la octava y última exposición del grupo impresionista, donde su técnica minuciosa contrastaba con la pincelada rápida de un Monet o un Renoir. El lienzo mide más de dos metros de alto y tres de ancho, pensado para mirarse desde lejos, que es cuando los puntos se encienden y se mezclan.

Léelo aquí ahora y escúchalo en camino muy pronto. Únete a la lista.