
Bramantino · PD
Adoración del Niño
Ficha
La historia
Bramantino apenas rozaba los veinte cuando compuso esta pequeña Adoración, y se nota lo que traía en la cabeza. El Milán de la década de 1480 era la ciudad del arquitecto Bramante, cuyo dominio de la perspectiva admiraba tanto el joven pintor que adoptó como propio el nombre del maestro. Cada línea de la arquitectura en ruinas conduce a un único punto de fuga, situado justo en las manos de la Virgen, en el centro de la tabla. En torno al Niño arrodillado están san Bernardino, san Francisco y san Benito, y detrás, sobre un basamento de piedra, una hilera de ángeles músicos. Fue la misma década en que Leonardo da Vinci llegó a Milán, y ese apetito por un espacio riguroso y medido se respiraba por todas partes.




