
Adoración de los Magos
Ficha
La historia
Los pintores llevaban mucho tiempo colándose en las Adoraciones de los Magos. En Florencia, hacia 1475, Sandro Botticelli se retrató en el borde del gentío que rodea a la Sagrada Familia, envuelto en un manto amarillo y mirando de frente fuera del cuadro. Alessandro Turchi hace algo parecido aquí. Entre los Magos que se inclinan ante el Niño, una figura medio oculta asoma la cabeza en el grupo y nos mira, y el museo la considera casi con seguridad un autorretrato.
El museo cuenta este lienzo entre sus obras maestras de juventud, pintado a comienzos del siglo XVII. Mucho después volvió al tema en una versión que también es suya, pero mucho menos vigorosa. Aquí el color es fresco y atrevido, construido sobre todo con notas de rojo que resuenan con fuerza. No se sabe con certeza dónde estuvo colgado al principio. El museo menciona un oratorio dedicado a san José, en Verona o en Montorio, a las afueras de la ciudad, y pone un signo de interrogación detrás de cada uno.

