
Paolo Veronese · PD
La adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
1573 fue un año incómodo para Veronés. Aquel verano la Inquisición lo citó para que explicara los perros, los borrachos y los enanos que había amontonado en una Última Cena. Contestó que los pintores se toman las mismas licencias que los poetas, y se limitó a cambiarle el título al cuadro. Esta Adoración, fechada en 1573 sobre el escalón de piedra más bajo, pone ese mismo gusto por el espectáculo al servicio de un asunto más prudente. Los tres reyes llegan a un establo apoyado en las ruinas de un gran edificio clásico, con un arco de triunfo alzándose detrás, y toda la escena está montada como un teatro bajo un golpe de luz. Se pintó para una cofradía veneciana dedicada a San José, pensada para el costado de un altar lateral y no encima de él, y por eso la acción se lee en horizontal más que hacia arriba.




