
Andrea Mantegna · PD
La adoración de los pastores
Ficha
La historia
La Adoración de los pastores es una de las primeras obras de Andrea Mantegna, pintada hacia 1450, cuando era muy joven y trabajaba en Padua. Ya se ve en ella todo lo que lo haría célebre: una dureza casi escultórica y una precisión implacable. María se arrodilla ante el Niño tendido en el suelo, y los dos pastores que llegan a adorarlo no son figuras idealizadas, sino hombres viejos, arrugados y andrajosos, uno de ellos casi desdentado. Detrás se despliega un paisaje rocoso, seco y minucioso, con caminos que serpentean hasta el horizonte. Mantegna pintaba con líneas tan afiladas como grabados. La pequeña obra se conserva hoy en el Museo Metropolitano de Nueva York.




