
Edgar Degas · PD
Después del baño, mujer secándose
Ficha
La historia
Hacia 1890 Degas rondaba los sesenta años y su vista empezaba a fallar; dejó poco a poco el óleo por el pastel, más rápido y matérico, y volvió una y otra vez sobre el mismo tema: mujeres que se lavan y se secan en la intimidad de su cuarto. Aquí una bañista, sentada junto a la tina, se frota la nuca con la toalla, un brazo en alto y el otro doblado hacia atrás en una postura incómoda y del todo verosímil, como si la hubieran sorprendido sin que ella lo supiera. El propio artista decía que era como mirar por el ojo de la cerradura. Degas fue rehaciendo la obra sobre varias hojas de papel unidas y montadas en cartón, señal de que cambió de idea mientras trabajaba. Está en la National Gallery de Londres desde 1959.




