
Govert Flinck · PD
Alegoría en memoria de Federico Enrique (1584-1647), príncipe de Orange, con el retrato de su viuda Amalia de Solms
Ficha
La historia
Siete años después de la muerte de Federico Enrique, su viuda seguía levantándole un monumento con pinceles. Amalia de Solms ya había hecho cubrir la sala central con cúpula de Huis ten Bosch, su palacio en el bosque a las afueras de La Haya, con escenas de sus triunfos. En 1654 encargó este lienzo al pintor de Ámsterdam Govert Flinck para el gran gabinete del ala este, donde colgó frente a una Anunciación.
Ella está sentada de negro, con un libro abierto en el regazo, probablemente la vida de su esposo publicada por el historiador Isaac Commelin. Una mujer de verde, la Esperanza, se arrodilla ante ella con un ancla y una ramita de naranjo. Detrás, el príncipe yace con armadura sobre una tumba imaginaria, y al fondo un fénix renace de sus cenizas. Para entonces también había muerto su hijo Guillermo II y las provincias habían dejado vacante el cargo de estatúder, así que el ave encarnaba las esperanzas de la familia puestas en su pequeño nieto, Guillermo III.
El lienzo, de más de tres metros de alto, pertenece al Rijksmuseum y desde 1998 está cedido al Mauritshuis, que lo expone en la Galería Príncipe Guillermo V.




