
Un jardín de una casa de canal en Ámsterdam
Ficha
La historia
En el centro del jardín brilla una Fortuna dorada, la diosa de la suerte, que el museo interpreta como emblema de la prosperidad de la familia. Detrás se alza un pabellón coronado de esculturas. Troost pintó este jardín a principios de la década de 1740, y es uno de esos terrenos largos que las familias ricas de Ámsterdam escondían tras las fachadas de ladrillo de los canales, fuera de la vista de la calle. A la derecha, a pleno sol, el señor de la casa recoge uvas subido a una escalera, y su hija, vestida de blanco, sostiene una fuente para recibirlas. En primer plano, a la sombra, una criada limpia verduras, un loro rojo espera a su lado algún bocado y en el suelo hay una jaula de pájaros.


