
La autopsia
Ficha
La historia
Simonet lo pintó en Roma, en su primer año de pensionado en la Academia de España, y lo que la Academia pedía ese primer año era un ejercicio de desnudo. En enero de 1890 escribió a su padre que estaba con la autopsia del corazón, y a finales de abril, que iba al hospital una última vez a hacer un estudio del modelo muerto. El 1 de mayo entregó el lienzo a Vicente Palmaroli, el pintor que dirigía la Academia en Roma. Las obras de los pensionados llegaron a Madrid demasiado tarde para la Exposición Nacional de aquel año y se vieron desde junio en las salas altas de la Academia de San Fernando, donde el crítico Ceferino Araujo habló de asunto repulsivo y el joven Antonio Cánovas y Vallejo salió a defenderlo. El título por el que todo el mundo lo conoce, ¡Y tenía corazón!, no es de Simonet. El Prado, que es el propietario y lo tiene en depósito de larga duración en el Museo de Málaga, lo da por el más repetido de sus títulos espurios.
