
Barcos fondeados
Ficha
La historia
Más de dos metros de ancho para una escena en la que no ocurre nada. Bergantines fondeados, las velas a medio recoger, el agua sin una arruga y, al fondo, una punta baja que cierra la bahía. La Pinacoteca Nacional de Atenas sitúa el cuadro en la segunda mitad de la década de 1880, justo cuando los armadores griegos sacaban su dinero de la vela para ponerlo en el vapor. Hacia 1900 el grano del mar Negro, que barcos como estos habían transportado durante casi todo el siglo, viajaba ya en buques de vapor. En primer término dos botes abiertos se han juntado, uno con un toldo de lona montado encima, y un hombre con sombrero de paja está de pie en la proa del otro sin nada en las manos.




