
Nicolas de Largillière · PD
Anne-Louise-Bénédicte de Bourbon-Condé, duquesa de Maine
Ficha
La historia
En 1695, cuando Nicolas de Largillière la retrata, Anne-Louise-Bénédicte de Bourbon ronda los 20 años y ya arrastra un apellido enorme. Es nieta del Gran Condé, el más célebre general de Francia, y princesa de sangre real. Tres años antes la habían casado con el duque de Maine, hijo legitimado de Luis XIV y de su amante, la marquesa de Montespan, una unión que juntaba dos orgullos difíciles. Menuda de cuerpo y de carácter altivo, nunca aceptó del todo el papel secundario que le tocaba. Largillière, el gran retratista de la alta sociedad parisina, la fija en ese momento temprano, antes de que se hiciera célebre por sus fiestas. Con los años convertiría su castillo de Sceaux en una corte en miniatura, con noches de teatro, versos y juegos que se conocieron como las Grandes Noches de Sceaux. En 1718 fue más lejos y se mezcló en la conjura de Cellamare para cambiar la regencia de Francia, un enredo que acabó con ella detenida durante un tiempo.
