
Ataúd antropoide de Madja
Ficha
La historia
El 12 de marzo de 1933 el arqueólogo francés Bernard Bruyère encontró este ataúd en la tumba 1370 del cementerio oriental de Deir el-Medina, la aldea de los constructores de las tumbas reales, en la orilla occidental de Tebas. El contexto de la excavación lo sitúa en los reinados de Hatshepsut y Tutmosis III, en la dinastía XVIII. Perteneció a una mujer llamada Madja, y la tapa la muestra como una momia envuelta en su sudario, con las manos ocultas, una peluca tripartita y un amplio collar.
La pintura da la vuelta completa. Sobre la tapa yacen cuatro chacales de Anubis, el guardián de los muertos, cada uno sobre una capilla. Isis está en la cabecera y Neftis bajo los pies. En un costado se arrastra el propio ataúd hacia la tumba mientras cuatro mujeres lloran. En el otro, Osiris de pie sostiene dos cetros en forma de cayado, y unos porteadores llevan a una pareja sentada una pata de buey, vasijas y un pato. El ataúd llegó al Louvre en 1935, en el reparto de los hallazgos de la excavación.




