
Apeles pintando a Campaspe
Ficha
La historia
En 1619 se elogiaba a los pintores del gremio de San Lucas de Amberes como fieles discípulos de Apeles, el pintor de Alejandro Magno, y a Rubens lo llamaban el Apeles de su tiempo. Hacia 1630, Willem van Haecht colocó a aquel maestro antiguo en primer plano, retratando a Campaspe, la amante de Alejandro. Según Plinio, al rey le gustó tanto el retrato que le regaló la mujer al pintor. La tradición la mostraba desnuda. Aquí va vestida y es la más bella de tres beldades, una de las cuales sostiene un grabado del Juicio de Paris. Detrás, más de 50 cuadros cubren las paredes, más de la mitad de maestros flamencos. Van Haecht cuidaba la colección del mecenas Cornelis van der Geest, y sin embargo esta sala nunca existió. Mezcló obras que veía a diario con pinturas italianas que jamás estuvieron en Amberes, y tomó el nicho semicircular del fondo de la casa del propio Rubens.