
Pietro Perugino · PD
La Ascensión de Cristo
Ficha
La historia
Este panel formaba el centro de un gran retablo que Perugino pintó para la abadía benedictina de San Pietro, en Perugia, según un contrato firmado en 1495. Allí presidió el altar durante casi tres siglos. En 1797, cuando los agentes de Napoleón recorrían Italia escogiendo lo mejor para enviarlo a Francia, un comisario llamado Jacques-Pierre Tinet apartó las mejores tablas, y el conjunto se desmembró para repartirse entre varios museos franceses. Por eso el corazón del retablo cuelga hoy en Lyon, adonde llegó en 1811, mientras otros fragmentos quedaron dispersos. Perugino ordenó a los apóstoles y a los ángeles con esa simetría serena y espaciada que su discípulo Rafael llevaría poco después a Roma.




