
Nicolas Poussin · PD
El otoño
Ficha
La historia
Hacia 1660 el duque de Richelieu, sobrino nieto del cardenal, encargó a Poussin cuatro lienzos con las estaciones. El pintor llevaba décadas en Roma, rondaba los setenta, y tardó hasta 1664 en entregarlos. Fueron los últimos cuadros que terminó. Para entonces le temblaban tanto las manos que se disculpaba por ello en sus cartas, y los conservadores del Louvre reconocen ese temblor en la pincelada suelta e insegura de la serie. Para el otoño eligió un pasaje del libro de los Números. Los exploradores que Moisés envía a Canaán regresan con un solo racimo de uvas, tan grande que hay que colgarlo de una pértiga entre dos hombres. El racimo es la cosecha de la estación y a la vez la prueba de que aquella tierra valía la pena. Poussin murió en Roma en noviembre de 1665. Al mes siguiente las cuatro estaciones se compraron para Luis XIV junto con otras nueve obras suyas.




