
Nicolas Poussin · PD
Bacanal de putti con carro de macho cabrío
Ficha
La historia
En los sarcófagos romanos abundan los niños pequeños que juegan a celebrar los ritos de Baco, el dios del vino, unos ritos que, tallados en una tumba, aludían a la vida de ultratumba. Poussin, que llevaba dos años en Roma, trasladó ese mundo de piedra a la pintura en 1626. Esta es la menor de dos obras compañeras. Los niños enroscan una guirnalda en un pilar coronado por cabezas esculpidas y arrastran un macho cabrío hacia un carrito cargado de máscaras. El historiador del arte Anthony Blunt señaló la deuda con aquellos relieves en la disposición severa de las figuras, alineadas en una franja estrecha junto al borde del cuadro, como en un friso. La pintó con guache y temple además de óleo. Desde 1666 la pareja figura en los inventarios de los Chigi, la familia del papa Alejandro VII.




