
Edvard Munch · PD
Playa con rocas
Ficha
La historia
Esta es la orilla de Åsgårdstrand, un pequeño balneario del fiordo de Oslo donde Edvard Munch pasaba los veranos y, desde 1897, tuvo una casita. Conocía tan bien esta playa curva que llegó a decir que caminar por el pueblo era como pasear por sus propios cuadros. En la década de 1890 esa misma franja de arena había sido el escenario de los dramas humanos de su Friso de la vida, las parejas y las figuras solitarias del amor y el desamparo. Aquí, en 1904, las personas han desaparecido. Munch mira en dirección contraria al pueblo y entrega el lienzo a las rocas redondeadas y al agua, esa línea de costa que recorre buena parte de su obra. Volvió a este motivo una y otra vez aquel año, con los peñascos dispuestos en franjas de distinto tamaño y color.




