
Ion Andreescu · PD
Bosque de hayas en verano
Ficha
La historia
Ion Andreescu murió a los 32 años, en 1882, tuberculoso, con una obra breve pero de una densidad extraña. Rumano, se había marchado a Francia y trabajó en Barbizon, el pueblo junto al bosque de Fontainebleau donde una generación de paisajistas había aprendido a pintar al aire libre, delante del motivo. Allí coincidió con su compatriota Nicolae Grigorescu. Los bosques de hayas fueron su tema predilecto, y este es uno de ellos, no un paisaje panorámico sino la espesura vista de cerca, los troncos y la luz filtrándose entre las hojas en verano. Andreescu construía esas masas de verde con una pintura densa, casi táctil, que muchos ven como un puente entre la escuela de Barbizon y el impresionismo. Apenas tuvo tiempo de exponer; la única retrospectiva amplia de su vida se organizó en la primavera de 1882, meses antes de morir.


