
Ivan Shishkin · PD
Arboleda de abedules
Ficha
La historia
En 1878 Iván Shishkin presentó en la exposición de los Ambulantes 'Centeno', el ancho campo de espigas con algunos pinos solitarios que se convirtió en su cuadro más conocido. Esta arboleda de abedules es del mismo año, pero pintada a otra escala. No hay un paisaje visto desde lo alto de una colina. El pintor se coloca entre los troncos, tan cerca que se distingue la corteza que se descascarilla y las manchas de luz sobre la hierba. A Shishkin lo llamaban el zar del bosque ruso, y conocía los árboles como un botánico, hasta la especie de musgo del suelo. El abedul era el árbol que los rusos sentían como propio, y lo pintó sin sentimentalismo, tronco a tronco. Es una tela pequeña, de las que se hacen del natural y no se componen en el taller. Hoy cuelga muy lejos de cualquier bosque del norte, en el Museo Nacional de Arte de Azerbaiyán, en Bakú.




