
Carlo Crivelli · PD
La Sangre de Cristo
Ficha
La historia
Es una escena rarísima en la pintura del siglo XV. San Francisco, con las llagas de la Pasión en las manos, recoge en un cáliz la sangre que brota del costado de Cristo. Detrás se ven los instrumentos del martirio: la columna, las cuerdas, la caña con la esponja empapada en vinagre. Carlo Crivelli la pintó hacia 1490 en la región de las Marcas, sobre tabla, con temple y oro que aún hoy brillan. El tema respondía a una devoción muy concreta: en aquellos años las órdenes mendicantes, y en especial los franciscanos, impulsaron el culto a la sangre de Cristo, y es probable que la encargara un fraile. La cercanía entre el santo y la herida, casi un intercambio íntimo, era justo lo que esa devoción quería que el fiel sintiera.




