
Sailko · PD
La Virgen con el Niño
Ficha
La historia
Fíjese en el parapeto delante de la Virgen: sobre la repisa se posa una gran mosca negra, pintada con tal precisión que parece haberse posado en el marco. Para los contemporáneos de Crivelli la mosca significaba el pecado, la corrupción y la muerte, un recordatorio junto al niño nacido para morir. La manzana y el pequeño pepino aluden a la caída y a la redención. Crivelli trabajaba hacia 1480 en las Marcas, en el centro de Italia, y rechazó por completo el óleo: siguió fiel al temple de huevo y al oro repujado cuando el resto de Europa lo abandonaba. Firmaba sus tablas como «Carolus Crivellus Venetus», orgulloso de una Venecia que había dejado para siempre.




