
Gustave Caillebotte · PD
Fiesta en canoa
Ficha
La historia
En la década de 1870, salir a remar los domingos por los ríos de las afueras de París se había vuelto la diversión favorita de la burguesía. Caillebotte conocía bien ese mundo: pasaba los veranos desde los 12 años en la finca familiar a orillas del Yerres, y él mismo era un remero y navegante entusiasta. Aquí pinta a un solo hombre, de calle y con sombrero de copa negro, remando en una ligera barca de caoba. Lo insólito es el punto de vista. El pintor nos sienta dentro de la barca, frente al remero, con el remo más cercano barriendo hacia nosotros, un encuadre bajo y directo, casi fotográfico, muy audaz para su tiempo. Lo mostró en la cuarta exposición impresionista, en 1879. El cuadro permaneció mucho tiempo en manos privadas. En 2020 Francia lo declaró tesoro nacional, y en 2023 el Estado lo compró por 43 millones de euros con el mecenazgo de LVMH para el Museo de Orsay.




