
Botella y jarra
Ficha
La historia
Hacia 1911 el cubismo era todavía casi un asunto privado, ensayado en un puñado de talleres de Montmartre y rara vez visto en público. Gris apenas empezaba a pintar en serio y, como los amigos cuyos experimentos seguía a diario, echó mano de las cosas más sencillas que tenía sobre la mesa para poner a prueba el nuevo lenguaje. Aquí una botella y una jarra, vulgares enseres de taller, quedan descompuestas en facetas inclinadas y pintadas en una gama estrecha de grises y pardos. La luz no entra por una ventana. Parece desprenderse de las propias superficies y da al vidrio y al barro un tenue brillo metálico. Fíjese en cómo un mismo objeto se muestra a la vez desde varios lados, con los bordes que se desplazan como si uno girara a su alrededor. Firmaba obras así poco antes de exponer por primera vez en público, en 1912.




