Niño dormido en el heno

Niño dormido en el heno


Ficha

Año
1897
Técnica
óleo

La historia

Hacia 1897, cuando pinta este cuadro, Anker lleva décadas observando las mismas granjas bernesas a lo largo del año de trabajo, y la siega del heno está entre sus temporadas más duras, largas jornadas de cortar y voltear la hierba antes de que el tiempo la eche a perder. Aquí deja la faena fuera del encuadre y solo conserva su borde, un muchacho de campo que se ha dejado caer en el heno cortado y se ha quedado dormido. Las figuras dormidas o amodorradas son un motivo al que Anker vuelve una y otra vez, un anciano que cabecea junto a la estufa, un niño que se ha quedado quieto por la tarde. A este muchacho le dedica la misma atención serena que a los modelos adultos, en un lienzo pequeño de unos 55 por 71 centímetros.

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