
Busto de Antonio Barberini el Viejo
Ficha
La historia
Cuando se talló este busto, el hombre retratado llevaba más de 60 años muerto. Antonio Barberini, florentino de simpatías republicanas y contrario a los Médici, había dejado Florencia para recorrer Italia durante años ocupándose de los negocios de la familia. El 25 de junio de 1559 lo asesinaron en Roma, en la Via Giulia, quizá unos sicarios del embajador de Cosme I de Médici, duque de Florencia. En 1623 su sobrino nieto Maffeo se convirtió en el papa Urbano VIII, y la familia quiso honrarlo. En 1629 le levantaron un monumento funerario en San Giovanni dei Fiorentini, la iglesia de los florentinos en Roma, con una copia más modesta de este busto. El original, un retrato idealizado, se encargó a Bernini y probablemente lo talló en buena parte su colaborador Giuliano Finelli. Estaba destinado a la galería de glorias familiares que reunía el cardenal Francesco Barberini, sobrino del papa, y su inventario de 1651 lo registra. El rostro es casi igual al del busto póstumo que Bernini hizo del cardenal veneciano Agostino Valier, con los ojos más abiertos, la nariz más grande y la boca más carnosa. Abajo, una abeja heráldica despliega una cartela que quizá debía llevar su nombre.