
Capricho con edificio gótico y obelisco
Ficha
La historia
Un edificio gótico y un alto obelisco se alzan aquí uno junto al otro, dos cosas que en la realidad nunca se encontrarían juntas, y en eso consiste precisamente un capricho. Marieschi reúne arquitecturas inventadas en una escena que sigue siendo inconfundiblemente veneciana. Si se sigue la mirada más allá de los edificios, el suelo firme cede a la laguna, y el color se adelgaza hacia el horizonte hasta dar con una pequeña góndola de pasaje casi disuelta en la bruma. Esa franja de agua lejana es lo único del cuadro fiel a la ciudad verdadera. Lo pintó hacia 1741 como pareja de un segundo capricho del mismo tamaño, aquel reunido en torno a un arco clásico en ruinas.

