
Henri de Toulouse-Lautrec · PD
Carmen Gaudin en el estudio del artista
Ficha
La historia
En el París de la década de 1880 a una modelo se la contrataba por su aspecto, y el oficio arrastraba una mala fama que no se quedaba en el estudio. Carmen Gaudin posa aquí en 1888, en el taller de Toulouse-Lautrec, con la blusa blanca de las lavanderas. Detrás de ella la pared está llena de lienzos, cuyos bordes cortan el fondo en ángulos duros. Tiene las manos en el regazo, con los dedos entrelazados y ásperos por el trabajo, y mira de frente con un gesto cerrado, casi hosco.
Lo que Lautrec buscaba en ella era el pelo rojo. Cuando ella lo cambió a castaño, dejó de llamarla. Firmó el cuadro abajo a la derecha con su monograma, la H, la T y la L enlazadas. El coleccionista de Boston John Taylor Spaulding lo compró a un marchante de Nueva York en 1926, y llegó al museo con su legado en 1948.




