
Peeter Symons / After Peter Paul Rubens / Peter Paul Rubens · PD
Céfalo y Procris
Ficha
La historia
En 1636 Felipe IV mandó decorar de nuevo la Torre de la Parada, el pabellón de caza que tenía en los encinares de El Pardo, y encargó a Rubens, en Amberes, más de 60 cuadros mitológicos. Rubens ideó cada asunto en un boceto al óleo y dejó los lienzos de gran formato en manos de otros pintores amberinos. Este lo ejecutó Peeter Symons, y lo que cuelga en una casa hecha para cazar es, precisamente, un accidente de caza. Procris sospechaba que su marido la engañaba y lo siguió al bosque. Céfalo oyó moverse algo entre los matorrales y arrojó su arma contra lo que tomó por un animal. Ovidio lo narra en el libro séptimo de las Metamorfosis, y allí el arma es una lanza. Una lanza es también la que Rubens le puso en la mano en el boceto que conserva el propio Prado. En el lienzo grande se ha convertido en una flecha. Los inventarios reales de 1703 a 1711 todavía lo sitúan en la torre, en la pieza tercera del cuarto bajo.