
Paolo Veronese · PD
Céfalo y Procris
Ficha
La historia
Paolo Veronés pintó esta escena en sus últimos años, hacia 1580, cuando era el gran maestro del color en Venecia. Cuenta un final tomado de las Metamorfosis de Ovidio. Procris, celosa, siguió a su esposo Céfalo a la cacería para espiarlo, y se escondió entre la maleza. Al oír el movimiento entre las ramas, Céfalo creyó que era una presa y lanzó su jabalina, que nunca erraba el tiro. La ironía es que esa arma infalible se la había regalado la propia Procris. Veronés no muestra la caza, sino el instante en que él lo comprende: la sostiene por la mano mientras ella se apaga, con el venablo aún clavado en el pecho. Tras el hombro de Céfalo asoma el perro de caza que los acompañaba.




