
Jan Boeckhorst · PD
Ceres (Alegoría del verano)
Ficha
La historia
Merece la pena mirar dentro de la cornucopia que sostiene Ceres. Entre hojas de col, manzanas, higos, melocotones y ciruelas asoman mazorcas de maíz, una planta llegada a Europa desde México apenas un siglo antes. Hacia 1635, cuando Jan Boeckhorst pintó este cuadro, la diosa romana de las cosechas ya podía llevar un fruto de América con la misma naturalidad que el trigo. Lleva espigas y amapolas en el pelo y una guadaña en la mano, la herramienta de la siega de verano. La pintura representa el Verano dentro de una serie de las cuatro estaciones, y su pareja, Flora, que encarna la Primavera, cuelga en la misma sala. Las dos pasaron mucho tiempo en el Tirol, en la colección del castillo de Ambras, cerca de Innsbruck, y llegaron a Viena a comienzos del siglo XIX.


