
Los jugadores de ajedrez
Ficha
La historia
Hacia 1610, el año en que Caravaggio murió en el exilio, su manera de pintar se había extendido mucho más allá de él. Manos anónimas por toda Italia tomaban prestados sus recursos: una luz lateral intensa, gente común captada en pleno gesto, la escena empujada cerca del espectador. Esta partida de ajedrez es una de esas obras. Dos jugadores se inclinan sobre el tablero bajo esa luz rasante, y el cuadro invita a leer el instante entre jugada y jugada, sin héroes ni santos. Las cartas y el ajedrez eran temas predilectos de estos pintores, porque el juego permitía mostrar las manos, la concentración y la pequeña posibilidad de una trampa. El nombre del autor se ha perdido, pero la manera caravaggista es inconfundible, la de alguien que había visto de cerca las escenas de taberna del maestro y quería trabajar igual.




