
Pietro Perugino · PD
Retablo Chigi
Ficha
La historia
Hacia 1506, Perugino pintó este retablo para la capilla de los Chigi en la iglesia de San Agustín de Siena, donde sigue en su sitio. Lo pagó Agostino Chigi, el banquero sienés más rico de su tiempo, prestamista de papas. Lo curioso es lo que vino después. Pocos años más tarde ese mismo Chigi se llevó a Roma a Rafael, antiguo discípulo de Perugino, y lo convirtió en su pintor de cabecera. Aquí Perugino trabaja aún en su fórmula serena de siempre, con dos pisos, el Crucificado entre ángeles arriba y los santos abajo, sobre colinas suaves y cielo claro. La predela que iba al pie hoy está partida entre Nueva York y Chicago, lejos del cuadro que rematan.




