
Cristo y la mujer adúltera
Ficha
La historia
En 1653 dos pintores abordaron el mismo pasaje del Evangelio de san Juan, el de la mujer llevada ante Cristo por quienes querían lapidarla, y los dos cuadros acabaron en el Louvre. Nicolas Poussin, el francés afincado en Roma, le dio un orden clásico y severo. Gabriel Metsu, que rondaba los 24 años y seguía en su Leiden natal, lo convirtió en una escena barroca amplia y de color intenso, en un lienzo de más de metro y medio de ancho.
El Louvre ve en él la huella de Nicolaus Knupfer, pintor de historia activo en Utrecht, y lo cuenta entre las escasísimas pinturas religiosas de Metsu. Está firmado y fechado abajo a la derecha, con la G y la M enlazadas en monograma. El lienzo pasó por una subasta en París en 1790 y después perteneció a Alfonso Miliotti, marchante de origen florentino establecido en París. Cuando huyó de la Revolución le confiscaron los bienes, y en 1799 la obra entró en el nuevo museo del Louvre.




