
Andrea Mantegna · PD
Cristo como Redentor doliente
Ficha
La historia
Mantegna construye esta tabla como si tallara piedra. Cristo se incorpora sobre el borde del sepulcro, sostenido por dos ángeles niños que lloran, con el cuerpo tratado en escorzo, casi como una escultura pintada. Detrás se despliega un paisaje de rocas y sendas diminutas por las que suben figuras minúsculas. Mantegna trabajaba en la corte de los Gonzaga, en Mantua, y llevaba a la pintura su pasión por la Antigüedad y el relieve romano. La dureza mineral de las formas subraya la carne muerta y la fría luz del amanecer. Un cráneo asoma entre las rocas, al pie de la tumba.




