
Cristo dando su sangre
Ficha
La historia
En la primavera de 1543 la Iglesia discutía con dureza qué le ocurre exactamente al vino durante la misa. Dos años antes, en el coloquio de Ratisbona, teólogos católicos y protestantes se habían acercado en varios puntos y luego habían roto precisamente por la eucaristía. En mayo de aquel año, en Treviso, Lotto terminó esta pequeña tabla para Federico Priuli, un patricio veneciano, y él mismo la describió como un triunfo del Salvador derramando su sangre en el sacramento.
Cristo resucitado flota entre una multitud de angelitos, con los brazos abiertos como si siguiera en la cruz, mientras otros ángeles llevan los clavos y la corona de espinas. De la herida del costado la sangre cae en un cáliz de oro que sostiene un ángel vestido de rojo. Abajo, una mujer desnuda alza los brazos con un espejo en la mano, y nadie se pone de acuerdo sobre quién es. Se ha pensado en María Magdalena, en Eva y en una figura de la herejía.
A Priuli no le gustó el cuadro. Regateó el precio y al final pidió a Lotto que le pintara otra tabla pequeña en su lugar.




