
Anthony van Dyck · PD
La muerte de Cristo en la cruz en el Gólgota
Ficha
La historia
Hacia 1630 van Dyck entregó esta Crucifixión a los franciscanos de Malinas, entonces una ciudad de los Países Bajos españoles, para el altar mayor de su iglesia. La pagó un caballero de la zona, Jan van der Laen, junto con otras dos composiciones del mismo pintor destinadas a los altares laterales. El esquema sigue de cerca el Golpe de lanza de Rubens, una crucifixión que este había pintado unos diez años antes para los franciscanos de Amberes.
Aquella iglesia ya no existe. Bajo el dominio francés el convento se cerró en la década de 1790, el lienzo viajó a París y permaneció en el Louvre hasta la caída de Napoleón. Cuando las pinturas volvieron después de 1815 no quedaba altar al que devolverlo, y en 1816 Guillermo I, soberano del recién formado reino de los Países Bajos Unidos, lo entregó a la catedral de San Rumoldo, en la misma ciudad. Allí sigue, colgado en una nave lateral y no sobre un altar.




