
Cristo despidiéndose de su madre
Ficha
La historia
Ningún Evangelio cuenta esta escena. Surgió de los libros de devoción de la Baja Edad Media, que invitaban al lector a imaginar con detalle, de manera muy humana, los días previos a la Pasión. Según esos textos, antes de subir por última vez a Jerusalén, Cristo se despidió de su madre ante la casa de Lázaro en Betania, y ella le suplicó que se quedara. Hacia 1500 el episodio era bien conocido en Alemania, y Durero lo incluyó en su serie de grabados en madera de la Vida de la Virgen, publicada como libro en 1511. Cranach lo pintó hacia 1520 y en un formato generoso, una tabla de más de un metro de alto. Junto a la Virgen están las mujeres que seguían a Cristo, María Magdalena, María de Cleofás y María Salomé, y Cristo se vuelve hacia ellas con un gesto de consuelo, ante un amplio paisaje. La composición existe en varias versiones, y el museo considera la de Viena la más antigua y la mejor. Está documentada en la galería imperial de Viena desde 1783.




