
Jacopo Tintoretto · PD
Cristo lavando los pies a los discípulos
Ficha
La historia
Tintoretto pintó este lavatorio hacia 1548 para una iglesia veneciana, San Marcuola, donde debía colgar a un lado del altar. Por eso compuso la escena para mirarla de refilón, desde la derecha: quien entraba y la veía en ángulo descubría que las figuras se ordenaban en profundidad, la mesa se alejaba y todo confluía en un arco junto a un canal al fondo. Colocó a Cristo y a san Pedro en el extremo derecho, lejos del centro habitual, porque desde el banco del fiel quedaban a la vista. El pintor tenía entonces unos treinta años y se estaba haciendo un nombre en Venecia con estos golpes de perspectiva teatral. Hoy la obra cuelga en el Prado, ya descolgada de aquel muro para el que fue calculada.




