
Cimón e Ifigenia
Ficha
La historia
La historia procede del Decamerón de Boccaccio. En Chipre vivía un joven llamado Cimón, apuesto pero tan tosco y torpe que todos lo tenían por simple. Un día, vagando por el campo, encontró dormida junto a una fuente a una muchacha, Ifigenia, con dos compañeras y un criado, apenas vestida después del baño, y aquella visión lo transformó. Por amor aprendió modales, letras y música, y en cuatro años se convirtió en el joven más refinado de la isla.
Jacques Blanchard lo pintó hacia 1629, cuando trabajaba en Lyon, y se tomó libertades. La fuente ha desaparecido, donde Boccaccio pone a una muchacha, dos compañeras y un criado hay cuatro mujeres dormidas, y se ha añadido a Cupido con sus alas y su arco. En 1961 el historiador del arte Charles Sterling vio en la mujer con perlas en el pelo a Venus y rebautizó el cuadro como Venus y las Gracias sorprendidas por un mortal. El Louvre ha mantenido el título antiguo, porque fuera de Cupido ninguna figura lleva atributos y el tema de Sterling no aparece en ningún texto antiguo. El escritor Charles Perrault dejó anotado que en Lyon Blanchard pintó cuadros para coleccionistas de la ciudad, la mayoría de mujeres desnudas.
